16 octubre 2009

Blog Action Day '09

Hace unos días una excompi de clase me invitó a participar en el Blog Action Day'09, algo así como una quedada bloguera en la que cada año se propone un tema sobre el que hablar. Este año toca el cambio climático. Algunos dirán que ya se me ha pasado el día en cuestión para dar mi opinión pero alego en mi defensa que, aunque en donde me encuentro son las 01:45 del día 16, todavía muchos países están disfrutando del sol del 15 de octubre. Así pues, habrá que decir algo.

Me centraré en el tema del reciclaje, por aquello de que algunas amigas lo han tratado en sus blogs y me han recordado ciertas cosas.

Cuando pienso en reciclaje me viene a la mente mi estancia, hace un par de años, en Irlanda. Y cuando nos anuncian en las noticias que nos suben los impuestos sobre la recogida de basuras, pienso en Irlanda (sí, pienso en mi amada tierra verde muchas veces pero en este caso en concreto no lo puedo evitar). ¿Por qué pienso en la isla esmeralda? Fácil. Allí no pagan impuestos por las basuras.

Os voy a explicar cómo se lo montan los amigos irlandeses para pagar lo justo por deshacerse de su “mierda”:

Cuando uno aterriza en Irlanda una de las primeras cosas que te sorprenden (aunque tiene toda su lógica) es que no pagan factura de agua. Algunos te preguntan que si en Irlanda cuando abres el grifo sale agua o Guinness. Bien, cerveza negra tienen para exportar (y anda que no lo hacen) pero el agua… aaaah… eso son palabras mayores. Podrían inundar el mundo con todo lo que tienen. Supongo que por eso, para qué gravar a sus ciudadanos por algo de lo que nunca tendrán escasez. Pero lo que uno no sabe, hasta que se va a vivir a una casita y hay que hacer todas las labores domésticas, es que tampoco pagan impuestos por las basuras. Esto no quiere decir que no paguen nada pero cada uno paga dependiendo de lo que genere. Y si uno está medianamente concienciado con el medio ambiente y anda justo de dinero, el método irlandés le parecerá caído del cielo.

Me explico. Allí (al menos en Dublín) no puedes tirar tus bolsas de basura cualquier día: cada zona de la ciudad tiene asignados unos días concretos. Además, en las calles no hay cubos de basura, por lo que tienes que dejar, sólo el día que te corresponde, la bolsa en la puerta de casa (aunque en los bloques de pisos sí suele haber contenedores comunitarios). Para que los señores basureros se lleven tus bolsas es necesario comprar una pegatinita (este es el impuesto que pagan) por cada bolsa que tengas. A mí siempre me pareció un método curioso puesto que cuanto más grande sea la bolsa, menos pagas :D . Y siempre solía decir, “esto sí que es tirar el dinero a la basura”, porque, a ver, estás pagando por un papelito que va a ir directamente al basurero.


Me podréis decir que al final es un sacacuartos en forma de sticker pero es que tienen otro secretillo: ¡Lo que se recicla no se paga! Todo aquello que se separa para reciclar no necesita de pegatina alguna. Es un poco tostón porque lo que no metemos en la basura general hay que llevarlo a los centros de reciclaje (algo así como nuestros “puntos limpios” pero para todo lo reciclable) que hay por la ciudad. ¿No digáis que no es una buena idea? No cuesta ningún esfuerzo (bueno, he llegado a ver que algunos son muy tiquismiquis y hasta abren los tetrabrik de la leche para lavarlos con agua y jabón), no sufres los olores nauseabundos de la basura almacenada y muchas veces rebosante en los cubos, haces un bien al medio ambiente y, encima, ¡ahorras dinero!

Yo, desde entonces, no he vuelto a ver a los basureros, cubos e impuestos de basura del mismo modo. Por favor, que alguien proponga esto a nuestros señores políticos; aunque dudo que en este país ninguno de ellos vaya a renunciar a tan suculenta cantidad de dinero con la que comprarse trajes o lo que Dios quiera que cada uno haga.

En fin, quería hablar también de la reducción en el uso de bolsas de plástico (en el 2002 Irlanda fue el primer país en establecer un impuesto (de 15 céntimos, ahora algo más) por cada bolsa de plástico que te dieran en las tiendas y parece ser que se ha reducido el uso de éstas en un 90%) y del reciclaje del aceite (esto último no tiene nada que ver con métodos irlandeses) pero creo que el post ha quedado suficientemente extenso como para que alguien se llene de angustia y ganas de pisarme los dedos a partes iguales ;) . Lo reservaré para otro día en el que no tenga nada mejor de que hablar.

5 comentarios:

  1. Es una forma de fomentar el reciclaje, que parece que lo único que nos duele es el bolsillo. Por cierto, ahora que hablamos de Irlanda, tengo unos papeles de Eures que lo mismo te interesan.

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  2. Triste pero cierto. En cuanto nos tocan 'la pela' parece que nos concienciamos antes... ¡En fin!

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  3. Qué chulo! Yo no es por quitarte la ilusión pero los políticos ya lo sabrán, lo que pasa es que no les da la gana o no les interesa. Pero es una técnica estupenda, aunque pueda ser incómodo, pero... A fin de cuentas ahorran!

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  4. Es la primera vez que he oido algo parecido. En principio me parece algo engorroso, pero supongo que es cuestión de acostumbrarse.

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  5. ¿Qué pasó con esos papeles del Eures, querida?

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