Vuelvo a dar señales de vida por el mundo bloguero para plantearos una cuestión por la que seguramente me caigan unas cuantas piedras a la cabeza.
Una vez dijo alguien que la crisis afecta más a aquellos que siempre han tenido dinero porque se encuentran con que no tienen trabajo y tampoco pueden vender ninguna de sus miles de posesiones (mansiones, yates, coches, joyas…) porque no hay nadie que se arriesgue a comprar. Animalitos, tendrán que posponer unos meses sus vacaciones en las Seychelles o comprarse un Porsche que corra un poco menos… Mientras, los pobres están acostumbrados a sobrevivir y a hacer malabarismos con la nómina. ¡Válgame dios! ¡Cuánto revuelo por unos cuantos pobres!
En fin… Está claro que no estoy a favor de la opinión de esta individua pero ¿qué pensarías de alguien que, en estos momentos de debilidad económica, puede darse con un canto en los dientes por que tiene trabajo pero, a la vez, sólo espera a que la despidan para poder cobrar la indemnización y el paro que la permitan escapar en busca de algo mejor?