Mostrando entradas con la etiqueta Osgood Schlatter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Osgood Schlatter. Mostrar todas las entradas

14 julio 2010

¡Viva la sanidad española! (II)

Si conseguir que te den por teléfono hora con tu médico no es fácil, presencialmente tampoco.

Como os decía en el post anterior, fui al médico para pedir una revisión de bielas, uséase, de las rodillas, y Doctora A, viendo mi gran pasado con estas maravillosas articulaciones, me manda al radiólogo sin rechistar.

Bajo a pedir hora para que me hagan la “foto” y…

-          Qué tal mañana a las 8:50 de la mañana?

-          Por el amor del cielo, que estoy en paro (por aquel entonces que ya se “pierde” en mi memoria…), ¿no puede ser más que a esa hora?

-          Te puedo mandar a las 14:30 pero en otro centro (a tomar por saco de mi distrito, no ya de mi barrio…) o también aquí hay a las 8:30, si te viene mejor…

-          Nada, déjelo, aquí a las 8:50.

Aprovecho también para pedir ya cita para la Doctora A para llevarle las radiografías (que éstas te las dan en el momento) y la señorita me indica que lo más pronto que hay es dentro de ¡8 días! Que si no me importa, me puede poner con Doctora S… Pues mire, no, quiero con Doctora A que para eso le he contado esta “pena” a ella. Vale, unas radiografías no son algo urgente urgente, pero si hubiera llamado por cualquier otro tema que tuviera que ver ella obligatoriamente, la situación sería la misma. Era un martes y no me podían dar hora hasta el miércoles de la semana siguiente…

Para remate, tuve que cambiar la cita porque me concedieron un curso de una semana al que no me interesaba faltar en ningún momento. Decidí cambiarla el martes 22 de junio y lo más pronto que me dieron fue para el 2 de julio… ¡Me encanta la Sanidad española!

Por cuestiones de trabajo que no quiero recordar, llegué media hora tarde a esta cita. Aún así me tocó esperar y esperar y esperar… Tenía hora a las 15:50 y salí de allí a las 17:30… Y sin comer, ¡como una campeona!

El caso es que la Doctora A revisó las radiografías y me dijo que tengo "restos" de Osgood Schlatter pero  que mejor que lo viera alguien "que sepa". Así pues, me hace el papelito de turno para ir al traumatólogo. y me dice que ejercite especialmente los cuádriceps… No sabe si tengo algo concreto pero me manda ejercicios que pueden ser peor el remedio que la enfermedad… Y que si me duelen las rodillas, un ibuprofeno. Wow, menudo remedio… 

En fin, que bajo a Atención al paciente para pedir hora para el traumatólogo y…

-          ¿Qué tal el 19 de octubre a las 11:20?

Estoooo… estamos a 2 de julio… ¿el 19 de octubre…? Me debió pillar graciosa en ese momento porque no se me ocurrió otra cosa que preguntar que en qué día de la semana caía eso…

-          Eeeeh…. Pues espera que miro… Un martes.

-          Mmmm… bueno, entonces creo que podré…

-          Le recuerdo, de todas formas, que tiene una cita de ginecología para 2011… Esto no es tanto…

-          No claro, pero es que esa otra cita me la dan de un año para otro ¡por prescripción médica!

Alucino. ¡Casi tres meses! Maravillas del sistema sanitario español. Ya se me puede caer la pierna, ya… 
 

07 julio 2010

¡Viva la sanidad española!


Siguiendo el hilo de mi eterna parada (y cual “Semana UC3M”), voy a aprovechar para hablaros de las maravillas de los servicios médicos españoles/madrileños. No sé quién “lleva” el descontrol, si el gobierno nacional o el regional, pero para el caso es lo mismo.


Para poner en antecedentes os contaré que apenas voy al médico. Durante el 2009 fui única y exclusivamente dos veces. Una por marzo y otra en diciembre y ambas por la misma razón. En esta última ocasión conseguí que la doctora, llamémosle “Doctora S” –de “sustituta”- (sí, esto es necesario para no perderse en la historia que os voy a contar) me mandara unos análisis de sangre y una prueba, que me hicieron en el mes de marzo de este año (es decir, tres meses después).

Hacia finales de abril supongo que ya habrán llegado los resultados a mi ambulatorio y llamo para pedir cita. Me recuerdan que mi doctora “oficial” (la llamaremos “Doctora A”) sigue teniendo jornada reducida (no recuerdo ni su cara, no sé la última vez que la vi…) y que si quiero que me atienda ella o no me importa Doctora S. A pesar de ser la sustituta (ya he pasado por tantas…), como ha sido a ésta a quien le he contado mis “penas” y quien pidió las pruebas, elijo a la Doctora S. Muy bien, segunda planta, sala 217.

Llega el día y me dice la Doctora S que no me puede imprimir los resultados de los análisis porque no es mi médico titular. “Pide cita otro día con Doctora A o que te los saquen en recepción”… ¡Toma ya! Llevo un año y medio atendida por una misma sustituta y aún así sólo me puede atender a la mitad… Al menos ella sí podía ver los resultados en pantalla.

El tener por escrito la hojita del análisis de sangre no es por otra razón que poder llevar en casa un control de mi historia médica en relación al colesterol. Tengo Hipercolesterolemia familiar así que no es para tomárselo a broma.

Por otro lado, hace cosa de dos meses empecé a notar molestias en las rodillas. Desde los 12 años he padecido una enfermedad de las rodillas llamada Osgood Schlatter pero en esta ocasión el dolor no era igual así que llamo al médico para pedir hora y me salta una maquinita haciéndome una docena de preguntas. Al final la “maquinita” me pasa con una chica de carne y hueso que me vuelve a pedir todos los datos para terminar diciéndome que el sistema no funciona. Que llame al día siguiente o lo pida por internet... Aisshhh, que paciencia… Por fin consigo cita para las 16:45 y por una vez llego con tiempo, pero la doctora S no sale hasta justamente las 16:45. Empieza a nombrar y… ¡no estoy en la lista! ¡Viva internet!

Resulta que Doctora A atiende hasta las 17:00 y a partir de esa hora te mandan con Doctora S. Pero claro, ¡eso por internet no te lo dice nadie! Y si la maquinita telefónica hubiera funcionado, ¡tampoco me lo diría! Y sí, yo cual borrego fui directamente a Doctora S en vez de pasarme por la sala de Doctora A a ver si estoy en la lista de “desviados” a la sustituta porque después de año y medio ni me planteo que me atienda la doctora oficial…

Cambio de planta, busco puerta por puerta el nombre de Doctora A (ya os digo que no recuerdo su cara, como para saber en qué sala estaba) y a esperar. Al encontrar la consulta ya ha pasado mi hora, claro, pero como siempre van con retraso mantengo las esperanzas de no tener que quedarme hasta que llegue la noche.

Cuando por fin me toca, Doctora A no me pone problemas para mandarme al radiólogo y le pido que me imprima los resultados de los análisis. Vale, eso bien, pero me dice que el resultado de la ecografía sólo lo puede ver Doctora S porque es quien pidió la prueba... ¡Tócate los […] Manolo!

Cuando salgo de la consulta son más de las 18:30… (y había llegado a las 16:30…)



Este post ha quedado ya suficientemente largo y ha quedado patente que tanta modernez en el INSALUD no sirve de mucho. Os voy preparando la segunda parte: conseguir que te vea un médico especialista.